viernes, 27 de julio de 2007

VALENTINA


Deja que el amanecer invada este silencio... que nutre mi alma.
Pensando en tí, la noche se hizo eterna
y con la tenue luz del nuevo día

me viene una aurora de esperanzas.

Delicioso amanecer que inunda con frescura

este adolorido corazón.

Tu partida me hizo crecer

y he vuelto a caminar pensando que no te has ido...

sólo has continuado,

pero ahora son tus recuerdos

que llenan este vacío.

Me quedé sentado a los pies de tus ojos...

me dormí...

y el amanecer se caló entre mis huesos...

sin percartarme que habías estado

...siempre junto a mi lecho.

Amanecer contigo me motiva...

me conduce a la vida...

a esta alegría

de saberte para siempre conmigo.
HIJITA MÍA.

Nelson Urra. Octubre 11, 2006, hora 02.27